Los que son ancianos
y los que son jóvenes
todos corren un tiempo
en pos de su deseo.
Este universo viejo
para nadie permanecerá;
se fueron y nos vamos,
otros vendrán y partirán.
Omar Khayyam
Los que son ancianos
y los que son jóvenes
todos corren un tiempo
en pos de su deseo.
Este universo viejo
para nadie permanecerá;
se fueron y nos vamos,
otros vendrán y partirán.
... de repente apareces de la nada como un fantasma en la obscuridad
y de pronto te vas
... de repente resurges cual Ave fenix de entre las cenizas del pensamiento
y de pronto ya no estás
... de repente clarificas las tinieblas del camino como andando bajo la luz de la luna llena
y de pronto no alumbras mas
... de repente te conviertes en el ansiado crepúsculo de una mala noche
y de pronto el ocaso
... de repente calientas cual sol en su cenit
y de pronto el invierno
... de repente estás
y de pronto no
... de repente siempre
y de pronto nunca
... de repente todo
y de pronto nada
... de repente tu
y de pronto yo
Dichoso el árbol, que es apenas sensitivo,
y mas la piedra dura porque esa ya no siente,
pues no hay dolor mas grande que el dolor de ser vivo
ni mayor pesadumbre que la vida consiente.
Ser, y no ser nada, y ser sin rumbo cierto,
y el temor de haber sido y un futuro terror...
¡Y el espanto seguro de estar mañana muerto,
y sufrir por la vida y por la sombra y por
lo que no conocemos y apenas sospechamos,
y la carne que tienta con sus frescos racimos,
y la tumba que aguarda con sus fúnebres ramos
y no saber adónde vamos,
ni de dónde venimos!...

